El museo del futuro es un campo de batalla: MUPA como práctica de resistencia

MUPA – Museo del Patriarcado, ActionAid

Ingresso del MUPA, Museo del Patriarcato, ActionAid
MUPA – Museo del Patriarcato, ActionAid.

MUPA – Museo del Patriarcado, ActionAid.

Allestimento del MUPA con manichini
Allestimento del MUPA, Cisterne della Fabbrica del Vapore, Milano.

Pisotear. La brecha de género. El feminicidio. Son conceptos que pesan. Palabras que atraviesan cuerpos, comunidades y la esfera pública. Con la exposición MUPA – Museo del Patriarcado en las Cisternas de la Fabbrica del Vapore de Milán, ActionAid lleva estos conceptos al espacio expositivo y los transforma en material para mostrar. Abierta hasta el 21 de marzo y acompañada de una serie de iniciativas gratuitas, el proyecto emerge como una forma incontrolable de resistencia. Entrar en las Cisternas de la Fabbrica del Vapore implica atravesar un espacio pensado no para la exhibición, sino para la contención, el sostén y la preservación. En MUPA, impulsado por ActionAid, esa función original se invierte: la infraestructura funcional se convierte en marco de interpretación y el foco no está en una colección de objetos, sino en un sistema entero. Aquí el patriarcado no aparece como un tema entre muchos, sino como una presencia penetrante, casi atmosférica.

Instalación de la exposición MUPA, Cisternas de la Fabbrica del Vapore, Milán.

El diseño expositivo y las actividades desarrolladas como parte del proyecto ayudan a crear un espacio poroso y accesible en el que la propia exposición forma parte de la experiencia del visitante. La estructura arquitectónica de las Cisternas acentúa la tensión entre continente y contenido, y entre patrimonio industrial y nuevas formas de producción cultural. Al hacerlo, se convierte en parte integral del discurso.

Neon rosa: Sorella Io ti credo
MUPA, Museo del Patriarcato. «Sorella Io ti credo».

«Pisotear», «brecha de género», «feminicidio»: reunidos, estos términos no forman una definición, sino una constelación de urgencias. MUPA los trata como pistas más que como categorías, como puntos de entrada a un sistema complejo que sigue produciendo efectos tangibles en el presente. Aquí el patriarcado se aborda como un artefacto a observar, cuestionar y desmantelar. Es un mecanismo cultural que ha producido narrativas, lenguajes y formas de violencia que siguen afectando a las personas queer. Exhibirlo lo hace visible, analizable y susceptible de ser desmontado. El MUPA forma parte de una reflexión más amplia sobre el papel de las instituciones culturales en el mundo contemporáneo. Mientras los museos organizan tradicionalmente el pasado, aquí el proceso se invierte: el presente se pone en cuestión a través de un relato entretejido de prácticas artísticas, activismo y herramientas educativas.

MUPA, Museo del Patriarcado. «Hermana, yo te creo».

La idea de fondo es la de un museo del futuro que no solo conserva, sino que también archiva críticamente las estructuras que dan forma a nuestra sociedad hoy. Desde esta perspectiva,

más que ser simplemente representado, el patriarcado se deconstruye; se analizan sus implicaciones materiales y simbólicas, y se examina en relación con las formas contemporáneas de desigualdad y violencia, incluidas las que afectan sistemáticamente a las personas queer y a las identidades marginadas. MUPA emerge así no solo como una exposición, sino como un ejercicio crítico colectivo —un intento de imaginar una sociedad capaz de reconocer, nombrar y superar sus propias estructuras opresivas. En este sentido, el museo es un espacio de tránsito que abre futuros posibles, más que un destino.